21 febrero 2010

Flor del almendro

Flor del almendro en el campo familiar
Ya hacía tiempo que no lo sentía y ni siquiera se había dado cuenta, hacía meses que al despertar no le venía a la cabeza ningún nombre, no se acordaba de nadie, ni para bueno ni para malo. Hasta unos meses atrás, cada despertar conllevaba el esfuerzo de neutralizar el primer pensamiento del día, depende de la época concernía a la última relación (esforzándose en recordar los motivos por los que ya no era su pareja para facilitar la neutralización), o a la historia que mantenía que no le hacía feliz (organizando mentalmente el discurso de la ruptura). No sabía cuándo había empezado a ocurrir, pero acababa de darse cuenta de que ya no tenía ningún pensamiento de ese tipo al despertar. Y era muy liberador.
Había ocurrido cambios en su vida, pequeños, buscados, decididos de antemano, en torno a los cuales había construido una nueva rutina que era bastante parecida a la anterior, pero que la mejoraba mucho porque se dedicaba a mimarse en lugar de dedicarse a la búsqueda de algo que le faltaba y que no tenía claro qué era.
Decidió borrar el perfil de la página de contactos, hacía tiempo que dejó de conectarse a ella, desde que dejó de contestar a los mensajes porque en realidad se había dado cuenta de que no disfrutaba de esa práctica, por mucho que se hubiera puesto tan de moda. Los encuentros que había tenido, aún siendo buenos, no eran ni la mitad de buenos de los que había tenido a lo largo de su vida en situaciones más bien clásicas: conocer a alguien en persona, jugar a seducir o ser seducido para tener sexo o intentar tener una relación.
Dando un paseo por los dos últimos años, llegó a la conclusión de que se había pasado el tiempo buscando una pareja que ni siquiera quería tener, porque aún no estaba preparado para volver a confiar en alguien, para volver a entregarse a alguien.
De pronto le vino esa sensación de nuevo, la reconoció, le dio la bienvenida y le hizo espacio en su cama. Sintió en su interior la capacidad de compartir, no de entregar, su tiempo con alguien, de compartir, no de entregar, su economía con alguien, de compartir, no de entregar, su casa con alguien. Y sintió también que volvía a ser capaz de hacer algo por alguien, se veía a si mismo preparando la cena, con música de fondo, acompañado de alguien que aún no tenía cara, y esa idea no le produjo rechazo. Sintió la capacidad de disfrutar con ese enigmático alguien sin cara en compañía de su familia, de sus amigos, y sintió la capacidad de ofrecer exclusividad a ese futuro sin dudar de su capacidad de fidelidad.
Ya era un hecho, estaba preparado, una sensación de euforia le envolvió.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro por ti. Buenas noches.

Ut dijo...

Llegar a esa conclusión es muy pero que muy difícil. Afortunado eres de tener ya las cosas tan claras. Ahora solo hace falta encontrar esa personita con quien compartir, así que tienes que estar receptivo, Quien sabe? puede estar a la vuelta de la esquina esperándote.

Un beso enorme

Ut

Anónimo dijo...

Lástima que hayas tardado 2 años ! En darte cuenta que no estabas preparado. Lástima que no te hayas conocido a ti mismo lo suficiente, y eso que pareces adulto. Lástima porque te has engañado a ti mismo durante 2 años, y con ello a quienes te has acercado en estos 2 años. Lástima que no siempre hayas sido sincero y organizado un discurso de ruptura. Lástima por ti.

silver´smoon dijo...

Si hablas de ti mi más sincera enhorabuena, primero por darte cuenta que necesitabas un parón, que necesitabas cuidarte y mimarte, quererte y conocerte un poco más antes de compartir tu vida con alguien. Segundo por haber conseguido esa estabilidad, por no necesitar salir a buscar nada porque en realidad lo que necesitabas ya lo tenías y tercero porque después de ese parón te hayan vuelto las ganas de compartir, y no entregar, tu vida a otra persona.

Espero que pronto le pongas cara.

Un beso grande

theodore dijo...

Y llegará, porque en el momento en que verdaderamente te sientes preparado y receptivo, siempre salta la liebre ;-)

Tú ve repasando bien el recetario, que nunca te falte un sabroso plato para saciar el apetito ...o la lujuria.

Un besote. Y suerte.

Malena dijo...

EUFORIA Q TO2S HEMOS SENTIDO EN ALGÚN MOMENTO, POR ESO RESULTA FÁCIL IDENTIFICARSE CON LOS
SENTIMIENTOS Q DESCRIBES EN EL POST...!

MALE.

(SEGUIRÉ TUS HUELLAS, Y TE INVITO A CONOCER MI ESPACIO..., Y SI TE GUSTA A QUEDARTE!)

Anónimo dijo...

que texto más difícil nos has mostrado, hoy, así de be estar tu cabeza de confundida, primero aclarate, luego busca, sino no lo único que puedes hacer es hacer daño a la otra persona... buscate y encuentrate.. Creo que lo de dejar las páginas de contactos es muy adecuado, eso no es el mejor camino, eso te lleva a una vereda que se va estrechando y oscureciendo y es imposible salir de ella, eso es sexo fácil...que en el momento te sacia, luego te llegas a rechazar tu mismo.. Es muy triste llegar un sabado a un Pub y conocer a gran parte del local por las fotos de los perfiles o por haberte acostado con ellos entre semana...Aunque a veces nos cuesta hay que mirar por uno mismo. Animo, que eres una gran persona...de lo mejorcito de la Costa del Sol...

ADRIANO dijo...

A todos, deciros que no siempre escribo en primera persona, por lo tanto, habrá cosas mías en estos post y habrá cosas ajenas, inventadas..., ponedle un poco de distancia a lo escrito.
Anónimo 1: Gracias.
Ut: el protagonista es afortunado porque parece que ha encontrado su camino, pero ha sido un viaje largo y lleno de tropiezos.
Anónimo 2: No sientas lástima por el protagonista, pues ha intentado vivir su vida lo mejor posible, aunque no siempre tuviera las cosas claras. Ni la edad ni la experiencia dan la certeza de nada, hay un montón de variables que afectan a la ecuación, si no, todas las personas mayores tendrían un enorme conocimiento, lo cual no es cierto. Y tampoco tengas lástima por las personas que se han cruzado en su vida, todos sabemos que cuando nos abrimos a alguien nos arriesgamos, siempre en una historia/relación hay uno que acaba siendo dañado. ¿Acaso tú nunca has hecho daño a nadie sin intención? ¿Acaso nunca te has desenamorado sin saber por qué, y el que era tu pareja ha acabado sufriendo? Vivimos en la alternancia entre ser víctima y verdugo.
Silver's, es muy bonito tener ganas de compartir, eso es de las cosas que nos diferencia de los animales.
Theo, menos mal que en internet se encuentran recetas para todo, que si no, el hombre sin cara podría pasar mucha hambre.
Male, bienvenida a este rincón, espero volver a verte por aquí y me paso ahora mismo a visitarte.
Anónimo 3: En el texto se plantea la capacidad del protagonista del querer volver a compartir su vida. En ningún momento se hace una crítica a una sexualidad abierta y libre, es solo que el protagonista no disfruta de ello tanto como ha disfrutado del sexo en el ámbito de la pareja. Yo apuesto por que cada uno viva su vida de la forma que más le guste, respetando a los demás, no creo que haya una forma más válida que otra, más bien a cada uno nos funciona una determinada forma. Pero a veces, para constatarlo, hay que ser valiente y dar el paso a experimentarlo, luego se puede llegar a conclusiones.
Besos a todos, excepto a los anónimos, no me gustan los besos anónimos.

Argax dijo...

Ese florecimiento en la conciencia de que uno ya no es egoísta ni está a la defensiva es una sensación maravillosa, muy bien descrita y explicada.

Un saludo