05 marzo 2009

CARTA A UN AMIGO


Querido Juan,
hoy me vas a permitir que me tome la confianza de decirte muchas cosas que me han venido rondando por la cabeza en estos meses, y que en alguna ocasión te he insinuado. Hace ya más de un año y medio que cambió tu vida, y sé que no ha sido fácil acostumbrarte a ello. A ti, los cambios te resultan mucho más difíciles que al resto de la gente que conocemos, tienes ese absurdo apego al pasado y a las vivencias, te cuesta mucho dejar atrás lo vivido y comenzar de nuevo, pero esta vida está en continuo cambio, y cuanto antes lo asumas, más fácil te resultará seguir adelante. Nada es para siempre, todo es efímero, lo importante son los momentos, y el recuerdo que de ellos permanece en nosotros, me gusta atesorarlos y repasarlos de vez en cuando, porque cuando lo hago revivo esos instantes me hicieron feliz, y vuelvo a serlo por un tiempo. Pero tampoco es bueno vivir en ellos, hay saber cuando ha llegado el momento de pasar página.
¿De qué tienes miedo? Crees que estás llegando a una edad en la que te quedan menos opciones para reconstruir las piezas de un puzzle deshecho, pero te equivocas, porque por suerte, nos ha tocado vivir una generación de libertad, y eso implica que a medida que vayan pasando los años, nuestro entorno seguirá cumpliéndolos igual que nosotros, por lo que siempre habrá posibilidades de no estar solo, ya sea acompañado de amigos o de pareja, sin olvidar a la familia, que por suerte la tienes siempre a tu lado.
Será el azar, o quizás has puesto mucho de tu parte para construirte un mundo en el que estás bien acompañado, tienes unos amigos de verdad, que llevan contigo muchos años y que conocen por lo que has pasado a lo largo de tu vida, eso debería darte seguridad en tu caminar diario, porque no todo el mundo tiene esa ventaja. A veces las acciones del pasado pasan factura, otras, como es tu caso, arrojan un saldo positivo, y esa abundancia que tienes debe servirte para que esos cambios te resulten menos dolorosos. Hay que saber apoyarse en ellos, y no tener pudor a la hora de pedir ayuda, yo, si pagas bien, me alquilo como amigo.
Has conseguido dominar el miedo a la soledad, le has dado la vuelta, y esa soledad que tanto temías no solo se ha reconciliado contigo, sino que te ha servido para volver a encontrarte, volver a ser tú en esencia, ese tú que conozco de siempre, y al que hace tiempo que le había perdido la pista, creo que te pareces más al Juan de los 18 años que al de los 34. Volver a encontrarse con uno mismo, volver a ser consciente de quién eres y qué quieres es una oportunidad que no siempre se consigue, porque no todo el mundo tiene la opciónde volver a regenerarse, volver a analizarse, y hacer aquello que nos gusta en lugar de hacer aquello a lo que nos hemos acostumbrado. Esos cambios, aunque dolorosos, también tienen una parte buena, que es volver a reconducir tus intereses a aquello que siempre te ha gustado, y que a veces, por la rutina, por no darte cuenta, o por complacer al de enfrente, acabas poniendo en segundo plano hasta que lo olvidas.
Sé que estás conociendo a alguien, es demasiado pronto para pensar con vistas al futuro, pero tienes que darte la oportunidad, porque ya va siendo hora. Ni siquiera Charlotte, la de Sexo en Nueva York, necesita tanto tiempo para dejar atrás una relación, su teoría es que uno necesita la mitad del tiempo que ha estado en pareja para olvidarse de ella, así que tú ya estás llegando a ese punto.
No tengas miedo a que te hagan daño, ya te lo han hecho y has salido de ello, sí, algunas noches de insomnio, muchas ilusiones rotas, pero al final todo pasa. Por tanto, date la oportunidad a ti mismo de que alguien consiga volver a enamorarte, porque sabes que ese es tu estado ideal, que eres mejor persona cuando estás enamorado, porque eres capaz de hacer por esa persona más de lo que harías por ti mismo. Que es mucho más joven que tú, bueno, pues mejor para ti, al fin y al cabo, te durará más tiempo con un aspecto lozano. Que no quieres volver a vivir cosas que ya has vivido, pues mira, la vida se repite, se emula a si misma, porque no hay nada más aparte de trabajar, dormir, comer, disfrutar de los amigos y familia, enamorarte y compartir tu vida con alguien, esas son las herramientas que tenemos para rellenar esos espacios de tiempo que la vida nos brinda, sin decirnos si van a ser muchos o pocos, así que intenta llenar el máximo espacio posible de cosas buenas, porque los huecos que te queden en blanco no vas a poder volver atrás para rellenarlos.
Espero que no te moleste lo que he querido decirte desde hace tiempo, pero es más fácil ver las cosas desde fuera, y los amigos estamos para decirlas, tanto las buenas como las malas.
Un abrazo.

11 comentarios:

Stultifer dijo...

Qué agradable es leer una carta así.

Ra dijo...

Ánimo Juan!!! y tira pa´lante coño!!!!!!!!

Ra

Sunion30 dijo...

“Si se callase el ruido
oirías la lluvia caer,
limpiando la ciudad de espectros
te oiría hablar en sueños
y abriría las ventanas.

Si se callase el ruido
quizá podríamos hablar
y soplar sobre las heridas
quizás entenderías
que nos queda la esperanza”

Ismael Serrano, “Si se callase el ruido”

Dile a tu amigo Juan que deje de oír ruidos y se lance a la vida!

Besos.

theodore dijo...

Querido amigo de Juan:
Seguro que él no se ha molestado porque nada de lo que has dicho carece de sentido común, y de eso él anda más que sobrado. El hecho de que sea extremadamente sensible no quita que tenga la cabeza bien amueblada. Que se entregue al amor a pecho descubierto ya sabes que está en su naturaleza, como también la certeza de que más vale hacerlo que no quedarse mirando desde la barrera, así que por mucho que duce, acabará lanzándose. Se intentará no fallar y no sufrir demasiado en caso de que las cosas no vayan bien, pero si eso ocurre, él sabe que puede recurrir a ese receptáculo que ha ido elaborando, el confortable colchón de la gente que le quiere y el caluroso edredón de su apoyo incondicional.
No debes preocuparte demasiado. Eso sí, ten un ojo siempre cerca por si hay que actuar de emergencia, cosa que no tiene por qué ocurrir. Y avísanos.
Un beso.

theodore dijo...

por mucho que "duce" no, por mucho que DUDE. Es que cuando uno se emociona pasan estas cosas ;-)

Stanley Kowalski dijo...

Qué hermosa carta! Tener un amigo como vos, es un lujo, no me cabe la menor duda.


BESOS

The Aloofness dijo...

Sr Adriano, mirusté que precisamente estaba yo con una semana de ensalzamiento de la amistad...

Yo a mi es que el terreno amoroso siempre mesá presentao más reconciliable que el amistoso cuando ha habido tempestad inevitable. Azar o capacidad innata de adaptación al medio? ni puta idea la verdad

Thiago dijo...

Bueno, a veces da rabia comentar en unos post tan personales, y parece que todo lo que podemos decir ya son frases manidas. Tu se lo has dicho muy claro, algo que yo siempre pienso. Es muy duro la caida del desamor, pero no se puede sufrir si antes no se ha amado. Para mi vale la pena siempre y siempre compensa. La gente se come mucho la cabeza, no hay que darle mas vueltas. hay que dejarse ir, pq, realmente, en el mundo tampoco hay otr cosa....

O amas o estás muerto. Bezos.

Thiago dijo...

Ah por cierto me encanta la placa con la calle a la que le han puesto tu nombre.. jajaj

Bezos.

ADRIANO dijo...

Stulti, espero a que mi amigo le parezca igual de agradable.
Ra, le trasladaré tus ánimos a Juan, gracias en su nombre.
Sunion, gracias, se lo trasladaré, a ver si te hace caso.
Theo, seguiré tus consejos, estaré pendiente de él, y le haré partícipe de tu comentario.
Kowalski, gracias.
Mr. Aloofness, sepa usté que hemos coincidío en eso, y que servidor piensa que es usté mu afortunao por tener esa capacidá. Bienvenío por estos lares.
Thiago, totalmente de acuerdo contigo, sobre todo en tu última frase "o amas o estás muerto".
Besos.

Anónimo dijo...

Llegué a tu blog, buscando una fotografia, no se bien bien, pero llegaste a mi, quizás por el hecho de estar pasando por una situación similar a la de tu amigo, pero me gustaron todas y cada una de tus palabras, me digo a mi misma cada dia, que alguien más aparecerá, que no vale la pena sufrir por una persona que no siente que no sabe realmente amar quizás por que no le enseñaron o se negó a dar más por miedo él tb a sufrir.
Se que debo pasar página, pero aún mantengo la esperanza, no doy por terminado nada aún,
Siempre creeré tener algo pendiente que allí se quedó, un presentimiento tal vez,
una ilusión que me mantiene viva cada dia,
quizás algun dia reconsidere estas palabras que te escribo, recuerdos de una mujer enamorada del hombre equivocado