09 marzo 2009

LA EXPLOSIÓN DE UN AMANECER


Salgo de la oficina y ficho en el reloj que marca la diferencia entre el bien y el mal, recorro los 500 metros que me separan de la cafetería y, al llegar, los camareros están tan nsimismados en sus quehaceres que no me tienen en cuenta, me siento invisible, espero unos segundos y como no me ven, alzo la voz para saludarles, así empienzan a preparar mi café. Escojo la mesa de la esquina, la más apartada, saco de mi bolsa el cuaderno y escribo:
"Esta mañana, mientras conducía por la autovía que recorre la costa me quitó la respiraación la visión de una amanecer casi primaveral. Hace pocos días que el amanecer me encuentra conduciendo en la carretera, hasta hace dos semanas me encontraba ya en mi puesto de trabajo, por lo que me los perdía diariamente. Pero hoy, mientras conducía, el sol estaba saliendo en el horizonte que divide el mar del cielo, era como una explosión volcánica, en el centro de ese horizonte se elevaban unos rayos que coincidían con una masa de nubes, un lienzo algondonoso que dejaba trazos aquí y allá, y que tomaban color rosado y grisáceo, dependiendo de la densidad de éstas.
Algo más adelante en el camino, la carretera sube a la montaña y arroja las vistas que recorren toda la bahía de Málaga, adentrándose en el mar, sobre cuyas montañas flotaba una excrecencia de nubes que aparentaban ser los brazos del cuerpo que el sol iluminaba, adoptaban los mismos colores que fulguraban en el horizonte, pero con distintas tonalidades. Ese amanecer me hubiera gustado retratarlo, porque ahora sé que no todos los días comienzan de la misma forma, algunos tienen una belleza más sosegada, otros como hoy, son bellos e impactantes amaneceres.
Mientras escribo te recuerdo, quizás estemos compartiendo un café a cierta distancia, pero eso no impide que mantengamos una conversación con la fuerza de la imaginación. Te miro. Te pregunto y me respondes, te hablo y me escuchas. Nos hacemos mutua compañía en esa afición común por la soledad".
Miro el reloj, es la hora de volver, recojo mis cosas, pago el café y abandono la cafetería, por el camino los pájaros cantan para que mi paseo sea más agradable.

12 comentarios:

Stultifer dijo...

Tu recorrido es en dirección al sol y el mío es a su espalda. Noto el amanecer a la misma hora pero solamente porque hay más luz. A ti te da la luz en la cara y a mi me da sombra. Los regresos son mis atardeceres, donde veo la luz que tu descubres en el amanecer.

TitoCarlos dijo...

Tuve una novia a la que la decía: a las diez mira la luna, yo también lo haré; nos estaremos mirando.
¡Claro que existe comunicación a gran distancia!, sin hilos y sin ondas hertzianas. Y sin fotografía he visto tu amanecer.
Muy hermoso.
Un abrazo,

Petrus dijo...

Pensaba que usted había dejado de fumar...

(Comentario inspirado por el paquete de tabaco de la foto... el subconsciente de un exfumador, que aún salta cuando ve los cigarrillos)

CHOPINGO dijo...

Durante este mes,veo el amanecer a diario,a 25 metros del mar,fumando (Camel,para dar de comer al oncologo).
Me gustaría,te lo juro en la misma arena....,pero somos trabajadores.
Fantástico,y me dejas melancólico.

JC dijo...

yo tambien he flipao con el amancer hoy, la diferencia que ultimamente hablo conmigo mismo, y me digo lo mucho que he mejorado, y me voy gustando...tb me encanta la gente que se va quedando a mi alrededor...gracias por ser uno..jejeje...Cut Copy, me acaba de dar subidón, despues de una lenta...

theodore dijo...

Yo he pensado lo mismo que Petrus con el tabaco, je je.

Debe ser bonito ver amanecer así, un motivo para empezar el duro día laboral con buen tono.
Un besote!

ulises1b dijo...

la primavera está muy cerca, jejeje, y las hormonas también, y la astenia, y todas esas cosas. A mí me gusta mucho :-)
Me encanta como te expresas...

un besote

Stanley Kowalski dijo...

Me encantó el post. Cómo describís el amanecer es imborrable, y la historia a larga distancia, maravillosa. Como siempre, genial.

BESOS

ADRIANO dijo...

Stulti, tenemos orientaciones opuestas, pero creo que disfrutamos de la misma forma de esas pequeñas cosas.
Tito, yo también le proponía a un novio que mirara la luna, que yo la estaba mirando, aunque nos distanciaran 12.000 km, y funcionaba, la verdad. Gracias por tu comentario.
Petrus, aún no lo he dejado (mejor dicho, aun no lo he vuelto a dejar). Por cierto, ¿te conozco? Lo digo porque creías que lo había dejado...
Chopi, no tengas melancolía, los amaneceres son momentos para la ilusión, empieza un nuevo día, de igual forma podemos empezar una nueva vida. Qué pena que tengamos que trabajar.
JC, ya era hora de que te gustaras más, serías al único al que no le gustabas tanto... Y gracias a ti, por seguir a mi lado.
Theo, te aseguro que es una de las pocas cosas buenas que tiene madrugar, pero ese amanecer me hizo estar todo el día lleno de ilusión.
Ulises, a mi me encanta la primavera, con todos esos extras que trae consigo.
Kowalski, gracias.
Besos

Petrus dijo...

Qué va, no nos conocemos.
Decía lo del tabaco porque lo he leído en alguna de tus entradas.

Sunion30 dijo...

...los amaneceres de isla son como una pasión entre luces y colores que estallan al ritmo del sol cuando tiene a bien comenzar a dejarse ver. El Bed&Breakfast se ve invadido con las brechas de luz anaranjada que chocan contra la cama mientras una brisa del otro lado del mar disipa los malos pensamientos. Y uno se ve limpio para volver a comenzar un nuevo día.
No sabía como definir esta entrada, dar la palabra, pero ya he encontrado cómo hacerlo: tiene fuerza de isla, una narrativa de isla.
Y ahora Federico y yo nos acostamos, buenas noches Adriano.

Antonio David dijo...

precioso, magistral, edulcorante.