26 febrero 2009

HOMBRE GAY SOLTERO BUSCA


La búsqueda de vivienda es una de las inversiones más importantes en la vida de una persona, por lo que requiere un estudio minucioso antes de tomar una decisión, pues ésta se va a llevar una gran parte de los ingresos, y aunque no sea para toda la vida, supondrá un largo período de tiempo.
Uno tiene que hacer una lista de prioridades cuando se lanza a la búsqueda de la candidatura perfecta, debiendo construir esa lista de requisitos desde la base de una decisión objetiva, tomando distancia de los sentimientos que una candidatra atractiva pueda provocar, y hacer muchas visitas, no hay que quedarse con la primera opción.
Es importante decidir la orientación de la vivienda, hay quien prefiere sol por la mañana, yo personalmente lo prefiero después de comer, para después echar la siesta. También habrá que decidir si la vivienda incluye aparcamiento, porque no hay nada mejor que meter tu vehículo en tu propio espacio sabiendo que nadie más lo va a usar, yo huyo de la multipropiedad, y mejor si se puede abrir la puerta con solo pulsar un botón, así ahorras tiempo y esfuerzo en conseguir la dichosa apertura.
El diseño exterior puede ser una baza importante, pero no es prioritaria para mi, porque el paso del tiempo todo lo estropea, los adornos que inicialmente decoraban la arquitectura al devenir del tiempo lo afean, y necesitan ser remozados eventualmente para que no se pierda la memoria de lo que el edificio fue en su día.
La distribución hay que tenerla en cuenta, no es lo mismo una vivienda segmentada en varios ambientes, que una vivienda diáfana, en la que se vea todo a simple vista pero esto también es cuestión de gustos. Me decanto por las que se aprecian de un vistazo, sin tener que ir recorriéndola espacio a espacio.
Alegrarse la vista al despertar por la mañana tiene su precio, y puede ser bastante alto, pero si uno se lo puede permitir, no debe escatimar, porque esas vistas matinales son las que acompañarán nuestro despertar vespertino. No me gustaría sobresaltarme cada mañana al abrir los ojos y contemplar unas vistas poco agraciadas.
Hay que ser consecuente con lo que uno se puede permitir, porque está bien aspirar a lo máximo, pero nuestras circunstancias personales pueden limitarnos. Me encantaría tener un ático con vistas a Central Park, pero sé que está totalmente fuera de mi alcance, por lo que mejor quedarse con un apartamento que pueda financiar con mi hipoteca, que meterme en ese ático deseado sabiendo que seré el huesped por un par de noches a lo sumo. Prefiero no vivir por encima de mis posibilidades.
Una buena candidatura deberá estar bien equipada, tener todo lo necesario para vivir, que sea fresca en verano, cálida en invierno, que tenga su puerta blindada contra terceros, que la cocina tenga de todo, y no le falte la caldera o algún fuego. Estaría bien que la vivienda tuviera posibilidades, para ir evolucionando a lo largo de la vida, pudiendo ser ampliada según las necesidades, o que admita diferentes estilos de decoracion según las tendencias. Si la vivienda no fuera nueva, hay que cerciorarse de que todas sus canalizaciones están en perfecto estado de uso, que no tenga pérdidas para evitar problemas con los vecinos, y que su sistema eléctrico funcione correctamente, con el voltaje correcto para evitar incendios.
Por último, lo mejor sería poder probarla antes de comprar, porque digo yo que si te pruebas los zapatos antes de comprarlos, y solo te los pones en los pies... ¿por qué no probar esa candidatura antes de adquirirla, para constatar si las energías que la habitan te hacen sentir bien?
Igual que con las parejas.

14 comentarios:

Stultifer dijo...

Y yo compré un plano que se corresponde al 80% con la realidad. Y los fallos estructurales o de salidas de aguas aparecen años después. Tengo que pintarlo poque en su momento no me llegaba la economía. Me alegra la vista el mar y mi jardín... Vamos. como las parejas.

Didac Valmon dijo...

Yo en esto tengo claro que no quiero cambiar de barrio, el resto está por decidir

Ra dijo...

A mi me gustaria vivir en un Atico en pleno centro de Madrid... sí, ya sé que es una locura, pero necesito la actividad, el contacto con la gente, el bullicio....
pero como es imposible (menudos precios) me quedo con mi habitación y con mi compañera de piso, que me hace compañía y solo me da alegrias. Eso si que no lo cambio...

un abrazo

Ra

arguifonte dijo...

Yo vivo en menos de 30 m2 sin embargo cada vez me encuentro más cómodo en tan poco espacio, lo voy haciendo más mío, cada vez más parecido al dueño. Además, teniendo la certeza de que las vistas al mar y al "Dove´s Park" nunca me las quitarán, puedo darme por satisfecho.

Un abrazo.

Petrus dijo...

También está el alquiler, que por seguir con la comparación de las parejas, sería como irse a vivir juntos, sin matrimonio de por medio.

theodore dijo...

Si se consigue que la vivienda y uno se conviertan en un todo y evolucionen a la par, es lo ideal. Lo malo es que el blindaje contra terceros (hay muchos terceros al acecho, por desgracia) casi siempre resulta ineficaz, el voltaje no se adecúa y las malas canalizaciones dan problemas con los vecinos. Eso suele pasar por dar prioridad a las vistas antes que a cualquier otra cosa....

Besos comunitarios.

ADRIANO dijo...

Stulti, qué suerte, yo también estoy muy contento con mis vistas... Las casas van tomando cuerpo con los años, adquieren la calidez y la esencia de su habitante.
Didac, por algo se empieza esa lista de prioridades, y tiene mucho sentido es prioridad tuya.
Ra, yo desde que vi Mujeres al borde... no paro de soñar con un ático en pleno centro de Madrid como el de Pepa, es bonito soñar. Pero desde luego, no cambies a tu compañera de piso por algo material, al final, cuando estás mal, son ellos los que nos hacen sentirnos mejor, y no unas vistas bonitas.
Argui, ¿el dueño también tiene poco espacio? Uno tiene que estar a gusto allá donde decida vivir, mucho espacio solo sirve para acumular trastos, y para que las visitas se sientan tan cómodas que no quieran irse. "Si me queréis, irse".
Petrus, el alquiler lo veo como un "rollito guay" que sabes que es temporal, algo que no te obliga a nada, y que puedes cambiar en cuanto se produzca una grieta en la pared.
Theo, es que con las vistas no se come, al final con lo que se come es con un frigorífico bien llenito.
Besos

Sero dijo...

tu estás seguro de que quieres comprarte una casa o quieres otra cosa???

ADRIANO dijo...

Sero, yo ya tengo casa, así que puedes sacar tus propias coclusiones, jajajaaj.

Stanley Kowalski dijo...

Yo vivo solo en mi casa, es muy grande, a veces me abruma y otras me da un inmenso placer. Tengo jardín adelante y un enorme parque detrás de la casa. Si es por vistas no me puedo quejar. Pero ante todo es mi casa y me siento muy integrado a ella. Hace tres años que estoy en pareja, pero por elección cada uno vive en su propia casa. No sé si venía al caso contar todo esto, pero ya lo escribí y sigo a mi aire, como dicen ustedes.

BESOS

PD: Te agradezco el elogioso comentario que me dejaste, siempre tan adorable, mi querido Adriano.

Thiago dijo...

jaaj la idea de probar la vivienda antes es muy buena, yo añadiría que todas las casas lleveran el papal higiénico central jajaja


Bezos

raangul dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
raangul dijo...

No tan bien escrito, pero tengo una entrada que va de lo mismo. Totalmente de acuerdo

http://www.rafaangulo.com/2006/07/pisos-y-novios.html

ADRIANO dijo...

Kowalski, a mi si me parece que viene a cuento con el post, y el hecho de vivir en separado es una opción como cualquier otra, no todas las parejas tienen que funcionar de la misma forma.
Thiago, claro, ese equipamiento también es importante, calefacción central, papel higiénico central, dispensador de lubricante centralizado... todo es de primera necesidad.
Raangul, no la recordaba, pero está muy bien escrita, me gusta mucho ese post, ya sabes que echo de menos que acompañes tus fotos con tus reflexiones.
Besos.