10 febrero 2009

UN VIERNES CUALQUIERA (3)

Miguel conduce de vuelta a casa, la noche ha caído y le ha pillado desprevenido, el tiempo ha volado mientras estaba rodeado por el abrazo de Jose. En su boca permanece el sabor y el tacto de la lengua de Jose, el perfume de su aliento se ha grabado en su recuerdo, le excita y no puede bajar la erección que esa evocación le produce.
En su regreso, además de los sabores y olores del chico, le acompaña música para enamorados, escucha los Grandes Éxitos de Sade, y esas melodías amplifican y potencian los sentimientos que acaban de ser engendrados.
Sentimientos.
Se pregunta si será capaz de volver a sentir, y la media sonrisa que se esboza en su cara le contesta que sí.
Va a hacer más de dos años que lo perdió todo. Un día se despertó, y ese mundo que con tanto esfuerzo había ido construyendo se desmoronó en unos minutos. Es la típica historia de llegar a casa antes de lo habitual y encontrarse a su pareja metido en la cama con otro. Pero aunque sea habitual en las películas de Antena 3, es algo nuevo para Miguel. Esa visión se queda grabada a fuego en su memoria, puede recrear como sus neuronas se activan para revivir esa imagen desagradable: Vuelve a sentir náuseas, decepción, desilusión, tristeza, ira, y el pecho se le cierra impidiéndole respirar. Le asaltan las lágrimas y hace todo lo posible por no llorar. Saca de algún recóndito lugar una voz neutra, sin emociones, con la que pide a su pareja (ya ex), que el tercero en discordia los deje solos. Éste pide a su amante que se vista y se vaya. Ese fue el final, y a la vez el principio.
Comenzó una nueva vida, después de hablar, discutir, reprochar, para acabar finalmente esa relación, pone a la venta la casa en común, dividen la colección de Cd´s, fotografías y menaje de hogar. Traslada sus tristes trastos tras de sí, almacenándolos en cajas en un trastero al que nunca más vuelve.
Y ahora, después de dos años de andar de aquí para allá, conociendo candidatos a los que rápidamente descarta, se encuentra en una disyuntiva. ¿Cómo conseguir bajar la coraza que se impuso como consecuencia de una experiencia dolorosa? ¿Será capaz de volver a confiar en alguien? Y si lo es, ¿será capaz de enamorarse del que probablemente se convierta en su propio enemigo? Volver a enamorarse significa volver a empatizar con su pareja, a que le importe todo lo que a Jose le preocupe, a apoyarlo en todas sus inquietudes, miedos, a permitirle compartir su cama, a cederle espacio en su hogar, a ceder parte de su necesidad sexual en pro del que tiene delante. Sabe que es un sacrificio que hay que hacer para construir otra vida en común, pero ¿estará dispuesto o preparado para afrontarlo?

Son preguntas retóricas que no necesitan ser contestadas, porque ya nota como ese virus le ha contagiado, y se propaga a través de todas las células de su cuerpo, ese virus que le hace suspirar a cada rato, que le hace recordar un gesto, una caricia de Jose, un virus contra el que ya no tiene capacidad de protegerse.
Todo esto pasa por su cabeza, al enfilar la avenida que le lleva hasta su casa, mientras Sade entona Sweetest taboo.

14 comentarios:

Sule dijo...

Precioso el relato y preciosa la foto de las raices del arbol,asi como si Miguel naciese otra vez desde cero,es decir desde las propias raices del arbol,reciclandose a si mismo a la vez qué se reinventa,y asi volviendo a confiar en eso qué creía qué ya no existia,el amor..
Un beso desde Almería!

JC dijo...

Dile a miguel que ponga Simply Red (something got me started)...yo le veo mu bien...

Stanley Kowalski dijo...

El relato es estupendo, interesante reflexión de alguien que sufrió un desamor, y que no tiene muy claro como seguirá su vida en ese tema. Pero ya sabemos que cuando el dolor mitiga, la vida siempre nos da otra oportunidad.

BESOS

Luis Tomás dijo...

Amargo relato de una inteligencia fracasada. ¿por qué tardamos tanto en percibir lo q ocurre a nuestro alrededor cuando estamos enamorados? Y lo peor después del desenlace fatal: esas raíces que no puedes arrancar de tu vida.

ADRIANO dijo...

Sule, me gusta mucho esa lectura que has hecho de la foto que adorna el relato, quizás la haya puesto inconscientemente, y ahora la entiendo mejor.
JC, muy buena propuesta, esa canción me gusta mucho, y el mensaje también.
Kowalski, eso es lo importante, que siempre hay otra oportunidad, aunque en el momento de dolor no se vea.
Luis, el amor atonta las mentes, por eso no vemos las señales. Yo no querría arrancar ninguna raíz, tiene que doler mucho.
Besos

Sero dijo...

ahora es más vulnerable que nunca y puede empezar a mendigar el amor que tanto echa de menos. en ese punto estuve yo cuando dejé de usar condones y así me fue. ni siquiera era consciente de que había dejado de usarlos. es muy muy vulnerable y más que querer a otro, ni corazas ni leches, se tiene que querer a él mismo, y no es fácil

Stultifer dijo...

Cuando llegas con un pez y una pecera y una planta, llamas a la puerta, te abre otro que no esperas, y desnudo, y oyes una voz familiar que se va desfamiliarizándose segundo a segundo, lo único que quieres es desaparecer. Dejas el pez, la planta, la pecera y el alma y te vas a la calle. Todo te parece feo y estás mal.

Ra dijo...

Odio las pelis basura de Antena 3, pero he de reconocer que a veces son un reflejo de la vida misma.

Seguro que a Miguel le va muy bien... porque siente!

Un saludo

RA

TitoCarlos dijo...

Sé lo que es eso. Tras una ruptura de ese tipo te acorazas y nada funciona, y un día te convences que si debes vivir solo, no pasa nada; es una opción tan válida como cualquier otra, solo que tendrás cuidado de volver a dar el último paso. Es entonces cuando te abres y comienzas a recibir, y un día....
Me gustó el relato.

theodore dijo...

Todo es mejor con Sade. "If I tell you how I feel, would you keep bringing out the best in me?", gran frase de la canción que mencionas. Somos demasiados millones de personas en el mundo, sería un error cerrarse a quien pueda venir por culpa de un desengaño (o de un engaño flagrante, como es el caso de tu historia), que es dolorosísimo, si, pero que se acaba pasando. Y se puede reconvertir la coraza en sabiduría, aunque al final casi siempre nos movamos por impulsos y emociones y mandemos la razón a tomar viento, pero al menos siempre tendremos una "base de datos" de experiencia para afrontar los momentos.

Buen texto y preciosas fotos, como de costumbre. Y un magnífico aunque doloroso trabalenguas: "Traslada sus tristes trastos tras de si". No sé si te ha salido del cerebro o del alma, pero en cualquier caso, estupendo!Enhorabuena :-)

Anónimo dijo...

ui nene ¿y cómo van a pasar el san valentine?
:* sardi

ADRIANO dijo...

Sero, es que la falta de autoestima puede ser muy peligrosa. De todas formas, yo creo que Miguel no está en esa situación. No hay que bajar la guardia con los virus en general, pero este virus del que se habla, es una excepción.
Stulti, un día vas por la calle caminando, distraído, y vuelves a reencontrarte con tu alma. En ese momento vuelves a ver la belleza de las cosas.
Ra, a mi tampoco me gustan esas pelis. Pero seguro que Miguel está volviendo a sentir, aunque le aterre.
Tito, nos han inculcado que ser impar es estar incompleto, por suerte esa visión va cambiando.
Theo, la vida se abre camino por sí misma, y afortunadamente los impulsos se imponen sobre la razón.
Sardi, yo creo que se irán a Sevilla a pasar el finde.
Besos

una nueva esperanza dijo...
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Thiago dijo...

Bueno, yo para mi no hay duda... Por muy mal que se pase en una relación y te deje marcado y te de pereza y todo eso... NO hay nada como empezar otra, para mi no existe esa coraza, no sé qué significa, nunca la he puesto ni sentido ni lo haré. Si algo acaba, a esperar que empiece otro amor ¡es tan bonito!

Que mas da que hayas caído dos o tres veces, no hay nada más... en el camino está el fin. Así que xq cerrarse a nada, ¿para no sufrir luego? nunca entendi esa frase.

A mi lo que me admira es que, y aprovechando lo que dices tu de la tele, después de haber visto tantas pelis de parejas que se pillan en la cama con un tercero...¿cómo se les ocurre ir a montarselo a la propia casa? jaj Eso nunca lo entiendo.

Bezos.